
La vida del Dodge Viper va llegando a su fin, de hecho acaba de salir de la planta de ensamblado de Conner Avenue, en Detroit el último Viper personalizado. En busca de ser más rentable, la automotriz estadounidense ahora está comandada por Sergio Marchionne, CEO de Fiat y Chrysler, y el Viper no está dentro de esos planes. Es por eso que después de 18 años, este deportivo que tiene una serpiente como emblema, se despide para dejarle su lugar a productos menos exclusivos.
El último Viper fue a parar a manos de un matrimonio de Texas, D’Ann y Wayne Rauh, quienes guardan celosamente una colección de más de 40 unidades de este modelo de Dodge. Lo eligieron color oro con detalles algo extravagantes, como debe ser una última unidad. Para celebrar la salida de producción de este modelo que pretendió pelearle mercado al Corvette, Chrysler decidió invitar a la planta a más de 400 propietarios de Viper, quienes colmaron los jardines contiguos con sus máquinas.